Yo me quedo en casa

PARA VOLVER A LA NORMALIDAD

Una reflexión sobre lo que haremos cuando los tiempos de aislamiento culminen

Publicado: 2020-04-04


Los planes pospandemia nos parecen melancólicos y, a medida que incrementan los contagiados, resultan -aunque se tema aceptarlo- inciertos. Un mensaje que nos dice «cuando todo esto acabe…» nos da esperanzas de que todo, algún día, quizá, vuelva a la normalidad. ¿Pero en realidad queremos volver a la normalidad? ¿Qué tanto de lo que vivíamos era normal y qué tanto ha sido normalizado?

Solo en Lima, en los primeros 15 días de cuarentena, se dejó de emitir 90 mil toneladas de esmog, no ocurrieron 3690 accidentes, la incidencia de delitos se redujo en un 84% y 1800 millones de decibeles dejaron de aturdirnos, según variados estudios. En el mundo, aproximadamente mil millones de personas en cuarentena están logrando lo que congresos internacionales por el medio ambiente vienen intentando hace décadas con los países más poderosos. Pero si observamos lo que sucede a nivel individual, también descubriremos cambios muy curiosos: por primera vez el hombre cesa el paso de una carrera invisible a la que está condenado desde su nacimiento. Estudiar de lunes a viernes en el colegio, academia, universidad: trabajo, consumo, trabajo, consumo, trabajo… y muerte.

«La violencia de la positividad no es privativa, sino saturativa; no es exclusiva, sino exhaustiva.» Byung Chul Han

¿En qué mundo vivíamos?


Los últimos años del siglo XXI nos demostraron cómo la producción desmesurada, el chateo innecesario y el superrendimiento laboral, lúdico y sexual; como explica Byung Chul Han, han desembocado en un exceso de positividad. No solo estamos amenazados por una epidemia viral, sino que también sufrimos, hace ya un buen tiempo, de lo que Byung llama terror de la inmanencia: Un mal que se refleja en agotamiento, estrés y sobrexigencia. Un mal que descubrimos ahora cuando somos obligados a quedarnos inmovilizados. Sin producir, sin rutina, sin «utilidad», sin exigirnos que debemos esforzarnos - «ponernos la camiseta» o «rompernos el lomo»- por nuestra familia, cuando esa familia por la que «luchamos» está condenada a no tenernos en casa. Aprovechar a los nuestros, solo los domingos, como un opio que motiva a continuar otros seis días más de sobrexplotación. Una explotación impuesta ya no por un faraón o gamonal, sino por nosotros mismos.


«La libre elección de amos no suprime ni a los amos ni a los esclavos. Escoger libremente entre una amplia variedad de bienes y servicios no significa libertad si estos bienes y servicios sostienen controles sociales sobre una vida de esfuerzo y de temor, esto es, si sostienen la alienación.» Herbert Marcuse

Los medios de comunicación enseñan a convivir en familia con los 10 mejores tips en tiempos de aislamiento social obligatorio. Nos enseñan como si la sociedad —y sobre todo las clases bajas que deben trabajar 24/7— hubiera olvidado lo que es convivir en familia. Como si pasar un tiempo de ocio fuera una condena al aburrimiento por estar acostumbrados a producir solo lo «útil».

Creemos que existe solo una razón para lo útil. El razonamiento y cualquier comportamiento humano debe ser para hacer algo productivo. Tal vez alguno está leyendo esto y cree que, efectivamente es así: «El razonamiento es para hacer algo útil y no inútil» podrá pensar alguno tildando de idiota al que está escribiendo este texto. La razón instrumental de la que hablan Horkheimer y Adorno es la única que concebimos si hemos vivido en modo automático desde que nacimos o nunca nos atrevimos a cuestionar la razón. El máximo poder que uno puede tener. «Si uno tiene la razón, lo tiene todo», dicen, pero esta también está condicionada a un sistema. No existe solo una razón instrumental, sino también una razón crítica. Aquella que tiene el fin en sí misma. Aquella que usamos cuando observamos una pintura, aquella que usamos para escribir poesía.

¿Qué otra cara nos muestra esta pandemia?

Frente a todo lo que no habíamos notado por la rutina diaria y que ahora descubrimos, ¿se podría evidenciar efectos secundarios que podríamos llamar positivos? Efectivamente sí. Después de evidenciar la realidad cruda de la que fuimos parte, existe también otra cara que pinta bien: se están corrigiendo excesos como el consumismo, la explotación desmesurada de la naturaleza, la explotación laboral, la contaminación excesiva. Se está frenando un sistema instintivo, voraz y salvaje que encaja perfectamente con una naturaleza humana egoísta y autófaga.

«Lo primero, he de admitir que hay muchas formas de ser feliz. Y hay algunas que ni siquiera probaré. Pero sí que sé que, sea cual sea tu rol en la sociedad actual, todas las ideas de felicidad siempre acaban en una tienda.» Zygmunt Bauman

¿Qué haremos cuando salgamos de nuestras casas y volvamos a transitar libremente?

Quizá veremos aquellos espacios abiertos que ignorábamos por el sopor de la rutina, daremos un respiro profundo sintiendo el aire fresco de la calle -ya no tan contaminada todavía en los primeros días- y entenderemos que esa sensación, antes ignorada, vale más que consumir en algún centro comercial de moda. Entenderemos que libertad del consumidor es solo un fragmento de la libertad universal. Desearemos que comentarios como «el cielo está demasiado azul» o «la naturaleza se está recomponiendo» reivindiquen nuestra descendencia. Diferenciaremos las necesidades reales de las artificiales como menciona Galeano. Tendremos la oportunidad de entender que no todas las posibilidades o ideas de felicidad acaban en una tienda, como explica Zygmunt Bauman o talvez solo es un descanso. Tal vez volveremos a la vida del consumo como nunca antes y demostraremos que Zizek se equivocó, que esto no fue «un golpe a lo Kill Bill del capitalismo» que lo derrotó en segundos, sino que lo hizo descansar para volver con más poder. Continuaremos confundiendo la calidad de vida con la cantidad de cosas que podemos adquirir en ella.

Entendamos que - paradójicamente, corrigiendo nuestros excesos- limitándonos a estar confinados en nuestras casas, comenzamos a ser más libres. Dejamos de ser/hacer lo que quieren que hagamos y construimos nuestra propia subjetividad, nuestra propia experiencia de vida. Esta vez tenemos una segunda oportunidad. No volvamos a la normalidad porque de ella estamos descansando. No es normal sentir que solo puedes ser feliz los fines de semana, ni creer que solo con dinero puedes disfrutar tu vida.

«La cuarentena confina el cuerpo, pero hace que la mente cambie de planeta, y se ponga a cuestionar el sentido de las cosas. Es un estado colectivo de meditación. Preguntas inéditas emergen: ¿por qué trabajamos tanto? ¿Por qué lo hacemos hasta extenuar el cuerpo? ¿Por qué siempre estamos corriendo? ¿En qué momento se hizo normal que un niño aprenda que adelantarse es un valor? Se hacen evidentes sinrazones que permanecían ocultan. Y escándalos. Nuestro sistema laboral queda desenmascarado.» Juan Manuel Robles

Para Irradiando, Cristian Huatuco. 



Links relacionados:


https://www.diariodesevilla.es/opinion/articulos/ventajas-coronavirus_0_1442855791.html

https://www.nytimes.com/2020/03/22/health/coronavirus-restrictions-us.html#commentsContainer

https://www.elmundo.es/papel/lideres/2016/11/07/58205c8ae5fdeaed768b45d0.html

https://www.beeupload.net/file/NgadXE3U/ (Link de descarga) https://www.youtube.com/watch?v=PxHstd1Pco4 (video explicativo)

https://www.facebook.com/juanmanuel.robles.12/posts/10157713999167771

https://youtu.be/NUfR2gYN6Co

https://ctxt.es/es/20200302/Firmas/31388/Slavoj-Zizek-coronavirus-comunismo-capitalismo-globalizacion-economia.htm (Zizek)

https://antinomie.it/index.php/2020/04/01/la-crisi-sanitaria-ci-induce-a-prepararci-al-cambiamento-climatico/

https://www.ft.com/content/19d90308-6858-11ea-a3c9-1fe6fedcca75

https://cajanegraeditora.com.ar/blog/cronica-de-la-psicodeflacion/

https://ilmanifesto.it/noam-chomsky-sanita-devastata-dal-neoliberismo/

https://jacobinmag.com/2020/03/david-harvey-coronavirus-political-economy-disruptions

https://www.versobooks.com/blogs/4608-on-the-epidemic-situation (Badiou)

https://elpais.com/ideas/2020-03-21/la-emergencia-viral-y-el-mundo-de-manana-byung-chul-han-el-filosofo-surcoreano-que-piensa-desde-berlin.html

https://antinomie.it/index.php/2020/02/28/curati-a-oltranza/

https://www.clarin.com/revista-enie/ideas/giorgio-agamben-nuevo-excepcion-gracias-coronavirus_0_PudxE2ilo.html (Agamben)

https://elpais.com/cultura/2020-03-21/yuval-noah-harari-la-mejor-defensa-contra-los-patogenos-es-la-informacion.html (Yuval Harari)

https://www.versobooks.com/blogs/4603-capitalism-has-its-limits (Judith Butler) 



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irradiando16

Programa de análisis político y social. Todos los domingos a las 11am. por Radio Santa Rosa. Una producción del Club de Radio San Marcos.


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